En España, el párkinson afecta a más de 100.000 familias
En España, el párkinson afecta a más de 100.000 familias, y se calcula que hay más de 30.000 personas sin diagnosticar, ya que actualmente no existe ningún estudio epidemiológico sobre la patología que proporcione la cifra exacta de afectados que existen en nuestro país.
Se trata de la segunda patología neurodegenerativa más frecuente entre las personas mayores de 65 años. Se prevé que la incidencia del parkinson se duplicará en 20 años y se triplicará en 2050, dado el envejecimiento de la sociedad.
La EP puede presentarse a cualquier edad, pero es más frecuente en personas de edad avanzada. Afecta algo más a los hombres que a las mujeres y la edad media de inicio de presentación de los síntomas es a los 60 años.
Es importante recordar que los síntomas de la enfermedad de Parkinson (EP) pueden variar mucho de una persona a otra. Por ejemplo, un paciente puede presentar temblor, mientras que otro puede experimentar intensa rigidez y lentitud sin temblores. También se pueden producir otros síntomas no relacionados con el movimiento, que se conocen como síntomas no motores, como: ansiedad, depresión, irritabilidad, lentitud de pensamiento o problemas de memoria, hormigueo, dolor, intranquilidad, fatiga, sudoración, salivación excesiva, cambios de la temperatura corporal y estreñimiento, entre otros.
No se conoce con exactitud la causa de esta enfermedad y se supone que existen múltiples factores que pueden favorecer su aparición. El párkinson es consecuencia de la degeneración de las neuronas que producen dopamina en los ganglios basales, áreas neuronales específicas situadas en la base del cerebro y encargadas de la coordinación de los diferentes grupos musculares y otras funciones. El principal neurotransmisor de estas, la dopamina, se halla en una cantidad muy deficiente en las personas que padecen esta enfermedad.
El 15-20% de los pacientes con EP tiene un familiar próximo con síntomas similares, como temblor, lentitud y rigidez. Sin embargo, se han encontrado algunos genes que pueden causar la enfermedad. El defecto más frecuente afecta a un gen llamado parkin, que se encuentra principalmente en personas que experimentan los síntomas de la enfermedad a edades más tempranas.
Hasta el momento tan sólo se dispone de tratamientos sintomáticos, la mayoría de los cuales tiene como objetivo prioritario, ofrecer al organismo la dopamina de la que carece en forma de su precursor (levodopa), ayudar a mejorar la acción de la dopamina ya existente o potenciar su formación en el cerebro. La levodopa es, hasta ahora, el fármaco más eficaz.
Gestionar la medicación es una parte importante para controlar los síntomas de la enfermedad de Parkinson. También conviene mantener un estilo de vida saludable, comer bien y conservarse activo.
Una buena nutrición es una parte importante para mantenerse sano, activo, y conservar un buen nivel de energía. Un plan de comidas puede ayudar a seguir una dieta bien equilibrada de frutas y verduras, algunos alimentos ricos en proteínas, productos lácteos y cereales. También se recomienda beber muchos líquidos.
Además, un buen programa de ejercicios puede ayudar al organismo a enfrentarse mejor con la enfermedad de Parkinson. El ejercicio regular puede mantener la flexibilidad, propiciar una buena postura, conservar los músculos fuertes y las articulaciones ágiles. Puede mejorar la circulación al corazón y los pulmones. El ejercicio también puede proporcionar una sensación de éxito y control sobre la enfermedad. Algunos pacientes encuentran que los ejercicios en grupo son útiles. Hacer ejercicio en grupo puede ser una buena oportunidad para establecer relaciones sociales.
Las terapias complementarias pueden ayudar física y emocionalmente a pacientes con EP. La fisioterapia, la logopedia, la terapia ocupacional, el yoga, el tai chi, la musicoterapia y la acupuntura, como complemento a los fármacos, ayuda al paciente a mejorar su calidad de vida.
Gran parte de las necesidades de los enfermos y sus familiares las cubren actualmente las asociaciones de Párkinson, que están agrupadas a nivel estatal en la Federación Española de Párkinson, representando a más de 10.500 asociados. Las asociaciones de Párkinson han asumido importantes labores de información, formación, rehabilitación motora y del lenguaje, y de apoyo psicológico al enfermo y a sus familiares.
Fuente: Novartis